jueves, 23 de enero de 2014

De ofertas y matrimonios

Compre un TV y le regalamos un BMW

 
Al tropezarme con este aviso en un centro comercial en Dubái, pensé que había un error; debe ser lo contrario: compre un BMW y le regalamos un TV. Al menos así hubiese pensado si estuviera en Colombia, pero no: la publicidad era real.

Me pregunté luego ¿qué gracia podía tener un televisor para ganarle una carrera comercial a un flamante BMW y dejarlo rezagado como un gancho de venta?

Buscando información adicional, encontré que el novedoso aparato llamado Hisense, según reza su publicidad, lo conecta a usted con el mundo o lo lleva escaparse del mismo.Ofrece entre otras bondades, la de tener una ultra alta definición,dramática claridad de movimiento y WIFI incorporado: la vida reimaginada.

La BMW, Hisense and Sharaf PCs son los promotores de la inusual oferta que ya tienen  20 carros  disponibles para entregar.Y si la demanda es alta, mandarán a hacer más televisores, ya que no son productos de consumo masivo.

Para complementarles, el televisor tiene un valor de 69 millones de pesos colombianos y el BMW cuesta 72, lo que añade un ingrediente más al elemento inusual de la oferta:uno siempre piensa que un gancho de venta tiene un gran atractivo, pero nunca que pueda costar más que el producto estrella:curiosidades y estrategias del mundo del marketing, las ventas y la publicidad a lo emiratí.

Matrimonios a la carta
El matrimonio es una institución que se mira con extrema formalidad en Oriente Medio y el sureste asiático. Lo anterior se ve reflejado en curiosos avisos en periódicos que buscan esposos y esposas y los cuales son colocados por los padres de los potenciales contrayentes.Como un botón para la muestra, les presento el siguiente anuncio en un diario emiratí llamado  Las Noticias del Golfo:
                                                   
 Padres invitan propuestas para su hija


Buscamos propuestas matrimoniales de médicos con posgrados, preferiblemente de Hyderabad, para nuestra hija, una muchacha muy bien parecida,doctora y de buena familia  

La experiencia de la conquista- o del coloquial levante en Colombia- es una vivencia social ajena a muchos jóvenes, especialmente de la India y Pakistán, cuyos padres recurren a avisos como el anterior, pasando por alto el cortejo y el coqueteo, ingredientes prenupciales infaltables en una relación en un contexto colombiano u occidental: la muy popular endulzada de oído en las culturas que hoy nos ocupan, sería un comportamiento impensable que rayaría en lo grotesco y lo osado.Es relevante,en este punto, anotar que también por estos lares, el piropo es pecado.

El harén y la guerra
Es de conocimiento general que un musulmán puede tener cuatro esposas.La razón de ser de esta costumbre data de épocas anteriores a la llegada del Islam, cuando  tribus rivales  en el amplio desierto vivían en brutales y constantes guerras y una mujer sin la protección de una familia- representada por un padre o esposo- se encontraba en una posición muy vulnerable (Williams, 2009).

Semejantes circunstancias no propiciaban oportunidades para que las mujeres pudieran conocer potenciales esposos y preferían ser  co-esposas a no ser esposas en lo absoluto.Hay que acotar que cuando el esposo moría en combate, la mujer y sus hijos quedaban completamente desamparados y eran acogidos por una segunda familia y un nuevo jefe de hogar: la costumbre obedecía en gran parte al bienestar de las viudas e hijos de la guerra.

Otra razón por la cual un hombre podía tener varias esposas tenía que ver con la expansión del Islam a través de la procreación de más niños musulmanes,puesto que es el padre quien transfiere la religión a sus hijos.

Tener varias esposas se daba por razones que iban mucho más allá de la satisfacción del hombre. Habría que revaluar un poco la muy conocida escena de paz y placidez que mostraba a un sultán-o a un líder regional- en una tarde o noche de harén siendo atendido por  bellas mujeres en su suntuoso palacio:una escena más de película.


En la actualidad, la costumbre de tener varias esposas no es una práctica  tan common-ni en el mundo musulmán ni más allá de sus fronteras -ya que un esposo debe ver y tratar por igual a todas, tal como lo exige el sagrado libro del Corán.Esto implica una onerosa carga económica que sólo puede ser asumida por acaudalados varones.Estos potentados deben, por ejemplo, proveer una casa a cada esposa que tengan, entre muchas otras comodidades.

Entre estos potentados podemos citar al pintoresco rey Mswati III de Suazilandia, un país en el sur de África, quien  tiene un harén de 15 esposas y una jugosa chequera para  saciar una gran feria de gustos y vanidades. En estos tiempos entonces, la exótica escena del harén en un desierto es más un espejismo sólo visible para unos pocos.






Marcelino Torrecilla N (matorrecc@gmail.com)
Abu Dhabi, Enero de 2014

Referencia

Williams, J. (2009). Don't they know it's Friday? Motivate Publishing. Dubái.

Enlace de la oferta 

Este blog en ELTIEMPO